
Lo que comenzó como un juego se convirtió en algo mucho más peligroso: las cazadoras de almas se convirtieron en la presa. Arrastradas a la oscuridad por bestias retorcidas, reclamadas, enjauladas... Ahora te toca a ti perseguirlo. Están esperando, feroces, sin aliento y ansiosos por ser liberados....










